Saludos queridos amigos, estás angustiado este día, estás triste talvez por el dolor físico que estás atravesando o el sufrimiento de algún ser amado que está en el lecho del dolor. La relación con tu pareja que parece no tener salida te tiene atormentado. Las deudas que no has podido pagar te quitan la paz. El hecho de no tener trabajo te resta tranquilidad. Tus hijos están en caminos equivocados y eso te tiene preocupado.
Son varios los escenarios que no te permiten ver una salida al final del túnel, pero en medio de ese momento oscuro aparece una luz que nos alumbra nuestro interior y nos otorga paz.
Esta cita bíblica me encanta y me ha servido de mucho ante el miedo, el temor, el estrés… y está en Filipenses 4:6-7.
«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.»
Aquí Dios nos hace el llamado a no preocuparnos, a no estar ansiosos, mas bien nos menciona que esas preocupaciones, que esas pruebas, crisis, las hagamos llegar a Dios a través de la oración y dando gracias porque las tenemos. Suena difícil no… Dios en su sabiduría sabe que necesitamos atravesar por ese valle de pruebas para perfeccionarnos. Y cierra Dios este llamado diciéndonos que su paz, que sobrepasa cualquier mente brillante de este mundo guardará, cuidará, preservará nuestro corazón y nuestros pensamientos. ¿No es maravillosa esta promesa del Señor? Por supuesto que lo es.
Querido amigo. Dios permite ciertas pruebas para que modelemos o refinemos nuestro carácter. Mientras más fuertes sean tus pruebas, más grandes serán las victorias. Recuerden esto: Ningún mar en calma, hizo experto a un marinero.
A veces pedimos a Dios que cambie nuestra situación, sin saber que el nos puso en esa situación para cambiarnos. Yo les digo lo siguiente y con esto termino: Bienaventurado el varón que soporta la tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que le aman. Santiago 1:12
Así que vamos adelante, no te angusties, no te preocupes, has conocer tus miedos a El a través de la oración y como resultado obtendremos esa paz y juntamente con la prueba, el Señor nos dará la salida (1 Cor 10:13).
No mires a los hombres, sigue el ejemplo de Jesús. ¡¡Hasta la próxima!!